Pues sí, al final después de una semana preparando la entrevista, llegó el gran día. Un cara a cara con el cliente, pero en este caso los vampiros éramos nosotros. Debíamos ser como pequeñas sanguijuelas capaces de chupar toda la (sangre) información a nuestro cliente.
Pasados 10 minutos de la hora, entraron 3 profesores al aula. Uno de ellos haría de cliente dado que los otros dos son los asignados a esta asignatura. En principio, al ser un profesor de otra asignatura, eliminábamos toda la presión. Pero lejos de la realidad porque la presencia, en la espalda, de los otros dos profesores me incomodaba. Es una sensación de evaluación continuada, la sensación de que aquí (con el proyecto) ya no se juega...
Hasta este momento y en la entrevista, hubieron algunas cosas que me desorientaron:
La primera, el hecho de que todo el tiempo nos recordasen que sólo haríamos una entrevista con el cliente. Este hecho hizo que muchas de las preguntas que todos formulábamos eran absurdas para la primera fase de análisis.
La segunda fue en la misma entrevista. Al principio, tomo una dirección que parecía algo complicada pero interesante, más tarde después de la pausa cuando vencía la primera hora de reunión, el cliente dio un importante giro al proyecto que cambió la visión que hasta ese momento tenía de él. Pasamos de gestionar una central de franquicias con sus respectivas tiendas a gestionar una tienda con conexión a otras y a su central. Ese cambio facilitará algunas tareas, pero desde mi punto de vista complicará otras.
Por alguna extraña razón no le tengo miedo a este crédito de síntesis, lo veo como algo claro y fácil, me da confianza... pero tal vez sea mi paranoia personal pero esa excesiva confianza molesta profundamente.
joder angel voy a pasarme mas por tu blog!
ResponderEliminareres un escritor de p*uta madre!
cuidate y que sepas que os vamos a plantar cara!
Nos vemos mañana en clase!
;)