jueves, 25 de noviembre de 2010

Dando el brazo a torcer

Ciertamente, pertenezco a un grupo de proyecto con un fuerte carácter. Cada uno de los integrantes, tiene su estilo particular pero con "las/sus cosas muy claras".

Como todo, esto también tiene su lado positivo y menos positivo. Hoy intentaré analizarlo.

Somos lentos a la hora de trabajar. No es una cuestión de dejadez, al contrario. Cada una de las acciones, se lleva a un consenso del que no es fácil salir victorioso.

Cuando uno expone una idea, esta será debatida, rebatida o aceptada, en el mejor de los casos. Pero no siempre es así.

En estos momentos estamos preparando el CDM y casi lo tenemos terminado, pese a que el camino no ha sido de rosas. Efectivamente, no se trata del Crédito de Dominación Masculino, pese a que en algún momento lo he llegado a creer. Simplemente es el modelo conceptual de datos.

A simple vista, todos estamos trabajando en el mismo proyecto, por lo que se presupone que la visión debe ser aproximadamente la misma, pero tampoco es así. En ocasiones, parece increíble la diferencia de opiniones que suele haber entre los distintos miembros de NexoteQ.

Cada uno, mientras hacíamos nuestra parte en la definición del proyecto y/o lo ibamos repasando una y otra vez, nos hemos ido creando una estructura de lo que sería la base de datos de la aplicación. Entidades que la formarán, atributos de esas entidades, que tipo de relación tendrán con el resto, etc.

Al ponerlo en común llega la sorpresa.

Podría exagerarlo y decir que las opiniones son binarias, 0/1, blanco o negro, quedaría muy geek pero no se aproximaría a la realidad, prácticamente estamos de acuerdo en la mayor parte del diseño, pero existen sutiles diferencias.


Lo divertido del asunto, es que por pequeñas que sean esas diferencias, al ser tan laborioso el análisis, uno termina sintiendo que esa estructura que tiene en mente, está tan meditada que debe ser la correcta, sin llegar a pensar que pueden existir diferentes versiones tanto o más válidas que las nuestras.


Por suerte, somos lo suficiente considerados y respetuosos con el resto del grupo como para atender las explicaciones de los otros de una forma abierta (de mente) y dar "el brazo a torcer". Capaces de aceptar las ideas de los demás, de realizar criticas constructivas, aportando ideas nuevas, lo que hace que pese a esa "lentitud", nuestros pasos sean firmes, con un fuerte convencimiento de lo que estamos desarrollando.

Creo haberlo comentado en algún que otro post, pero lo repetiré. El trabajo en (este) grupo, pese al temor que sentía al principio, como "tipo" solitario, está dando frutos inesperados.

Gracias a ese exhaustivo análisis y estas interesantes discusiones, estamos aprendiendo muchas cosas. De entrada, aceptar como válidas las opiniones de los demás, aunque tengamos que dar nuestro brazo a torcer, en pro de la satisfactoria evolución del proyecto.

PS: Hoy nos han dado nota sobre la definición del proyecto. Fin del primer trimestre.
Una nueva inyección de motivación para seguir en este camino. Gracias.

"La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho."





lunes, 15 de noviembre de 2010

DesInformes Semanales

Dichosos informes semanales! En lugar de facilitar la tarea parece que me la están complicando cada vez más.

Cada semana debemos enviar a los profesores un informe semanal con las acciones que hemos ido realizando, de forma individual y las horas invertidas en las mismas a lo largo de esa semana, además de incluir el total de horas invertidas. Una tarea fácil no? pues no.

Ni siquiera nombraré lo terriblemente sencillo que parece sumar las horas de 7 días y que al final resulta que no cuadran, por muy fácil que parezca.

Si eso fuese todo lo que hago durante la semana, tal vez podría serlo. El caso es que no es así.

Para complicarlo un poco más, partiremos de la base que las semanas no empiezan en un lunes y terminan en domingo, como sería la forma más natural, ni siquiera empiezan un domingo y terminan un sábado que creo es el modelo americano. No, nuestras semanas empiezan un jueves y terminan en mier... eso, miércoles.

Para más inri, el archivo debe contener como nombre la fecha de la semana en cuestión con el formato año, mes y día, un formato al que todos estamos más que acostumbrados... o no.

Y, ¿que fecha debe llevar el nombre del archivo? ¿el primer día? ¿el último de la semana? no, hombre no, eso sería demasiado sencillo! Será la fecha del primer día de la semana siguiente. Perfecto!

Pues bien, con el paso del tiempo, (uno que se va haciendo viejo) he aprendido a mirar las cosas por varios frentes y tratar de encontrar el lado positivo de cada dificultad, pues todo tiene su lado positivo.

En este caso, considero que el tipo de "exigencias" nos aportarán experiencia de cara a trabajar con clientes. Iba a decir "caprichosos" pero en realidad me he dado cuenta que todos, en menor o mayor grado, lo son. A veces, es necesario dejar a un lado nuestras opiniones, pese a que creamos que nos facilitarían más el trabajo, e intentar satisfacer las exigencias de esos clientes, aun cuando no terminemos de comprender bien el motivo, pues seguramente lo habrá.

En este caso, considero que pueden haber varios motivos de fondo y resulta más fácil, con este cambio de actitud, acostumbrarse al envío de estos informes semanales. Simplemente deberemos prestar más atención a este tipo de tareas que a priori son tan fáciles como"olvidadizas".


viernes, 12 de noviembre de 2010

"Dime como defines un proyecto y te diré quien eres"

Tras el frenesí de los primeros momentos, en los que el tiempo de entrega lo veía más cercano día a día y la tarea de documentar avanzaba lentamente, disponemos de nuestra definición de proyecto.

Después de dos intensas semanas redactando una y otra vez, corrigiendo, revisando y vuelta a redactar, las distintas secciones que formarán la definición de nuestro proyecto, puedo analizar, desde la calma, varias situaciones vividas:

Tras unos primeros días de desorden y confusión, en los que no entraré en detalle, las aguas del río volvieron a su cauce.

Somos un grupo ciertamente implicado, con un nivel de exigencia casi extremo, para tratarse sólo de un proyecto final de grado superior. Tal vez deberíamos bajar un poco el ritmo, por que resulta agotadora esta posición, pero dudo que lo hagamos.

En este trabajo, hemos dado importancia desde la primera hasta la última página de esa definición de proyecto que nos pedían. Creo que el resumen lo llegué a escribir unas 5 veces antes de ponerlo en común. Después contrastamos con el resto, pues cada uno hicimos el nuestro.

Hubieron varias revisiones hasta que medio conseguimos uno resultante entre los 3 presentados, pero este no fue el definitivo, no, ni mucho menos. También este lo analizamos palabra a palabra, sustituyendo las que no nos terminaban de llenar, desmontando una frase para volverla a montar.

Un pequeño puzzle que poco a poco fue encajando.

Esto sólo fue el origen. El trabajo se estaba realizando en partes, que al ponerlas en común se reestructuraban y obligaban a realizar lo mismo con otras. Una y otra vez, sin descanso hasta la fecha señalada.

Contemplamos la dificultad añadida de realizarlo según las directrices marcadas por los profesores. Algo que por otro lado, aporta un elegante toque de profesionalidad.

No es un trabajo perfecto, pues después de haberlo entregado y repasándolo una vez más, observamos como no todas esas directrices, las hemos conseguido cumplir. La perfección no existe. A pesar de eso, podemos sacar buenas conclusiones de él.

Sobre todo, he comprobado como hemos aprendido a trabajar en grupo, pese a las diferencias en la forma de trabajar de uno y otro. Como pequeñas e incansables hormigas, hemos trabajado hasta conseguir algo de lo que hoy me siento orgulloso, pese a que esto no signifique que los resultados sean proporcionales a nuestro esfuerzo.

Ante todo, este post es para felicitar al resto de grupo, pues hemos conseguido tener el primer boceto de la definición del proyecto 5 días antes de la fecha de entrega, cumpliendo así uno de los principales objetivos que nos habíamos marcado.

Evidentemente, sin ellos y su implicación no habría sido posible.